Consejos Efectivos

La tarea es acompañar en la dueñez y crear valor.

He tenido la fortuna de participar en un sinnúmero de Consejos de Administración o Juntas Directivas de diversas empresas latinoamericanas. En todos he aprendido mucho. No creo que todos hayan sido igualmente efectivos.

Parto de la base que el rol fundamental del Consejo es acompañar y complementar al empresario líder en su quehacer de dueño. Como compañeros en el ejercicio de la dueñez, sólo podemos medir la efectividad del Consejo por la capacidad de la empresa para permanecer y crear valor.

Hay muchas cosas qué decir del funcionamiento de un consejo. Hoy me concentraré en una serie de ideas prácticas que, si las implementamos, podemos incrementar la efectividad del Consejo.

El liderazgo competitivo no es fruto sólo del desempeño sobresaliente de la operación de la empresa. Hacer bien lo mismo año tras año lleva a una compañía a la conquista de mercados… por un tiempo.

Un Consejo bien integrado y gobernado significa para la organización el gobierno de una palanca potente en la gestión del crecimiento del valor, tanto en su generación en el mercado y en su multiplicación en la organización, como en su captura en la operación.

Los ejecutivos en su mayoría se involucran en tal medida en sus procesos, equipos y sistemas, que les es muy difícil andar pensando en diferentes productos, tecnologías, alianzas o fórmulas de negocio.

Enumero y comento unas cuantas ideas sobre el funcionamiento de los consejos.

Gobierne su Consejo. No delegue el manejo de su Consejo de Administración. Usted es el Presidente de la junta y debe ejercer el poder en cada reunión. Fije los objetivos con anterioridad, prepare la información, envíela a tiempo, controle la participación, asegúrese de que todos son escuchados, administre el tiempo. No permita que se pierda el control de cada junta.

No forme un Consejo disfuncional. Preferentemente que no participen los funcionarios de la empresa. Si lo hacen, que sólo participen en sesiones específicas, donde ellos tengan algo que presentar. Son los consejeros externos quienes enriquecen la visión y las decisiones de los dueños.

Que no sean más de 10 consejeros en total. Yo diría que un Consejo ideal tendrá entre 7 y 10 miembros. Menos, no tiene la riqueza esperada; más, se vuelve ineficiente.

Invite a los mejores consejeros que pueda. No se conforme con invitar a sus amigos más cercanos o a gente que fácilmente se interese y le acepte participar. Integrar a consejeros de calidad exige un esfuerzo de búsqueda y venta de la empresa. Mire hacia arriba, tendrá mejores consejeros.

Renueve su consejo de vez en cuando. No se quede con los mismos consejeros toda la vida. Busque inyectar nuevas ideas siempre. Haga con ellos compromiso de participar solamente por un año. De este modo cada año tendrá la opción de renovar la membresía o de buscar nuevos integrantes.

Tómelos en cuenta con seriedad. Usted no necesita de paleros para gobernar su empresa. No se trata de aparentar que se ha institucionalizado y que el poder se comparte. Procure que sus consejeros tengan la posibilidad de contradecirlo y exponer sus puntos de vista. No cambie de tema si no se ha agotado el anterior.

Procure que conozcan y comprendan bien su negocio y su industria. Una combinación heterogénea de consejeros le dará más riqueza. Busque la forma de que sus consejeros estén bien informados del sector y de la empresa. Que le preparen síntesis de lo sucedido en el entorno. Que les expliquen los procesos básicos del negocio. Que comprendan las estrategias fundamentales de la empresa.

Evalúe su desempeño periódicamente. Las evaluaciones 360º, ahora tan de moda, pueden funcionar en su Consejo. Que sus directivos evalúen el Consejo; hágalo usted también, y que ellos lo evalúen a usted como Presidente y a los demás consejeros. Puede ser conveniente crear una comisión para el manejo de estas evaluaciones.

Desarrolle comités de gestión efectivos. Los comités pueden operar para las áreas que lo requieran, como finanzas, presupuesto, fiscal, legal, auditoria, nuevos negocios, etcétera. Cuide que no sean comités desperdiciados, y que operen con el liderazgo adecuado. Los comités pueden fortalecer enormemente la capacidad de gestión del Consejo.

El Consejo de Administración puede ser una herramienta poderosa para mejorar en el ejercicio del rol de dueño y detonar la creación de valor. También puede ser una miserable pérdida de tiempo. Usted elige.

c_dumois@cedem.com.mx

Carlos A. Dumois es Presidente y Consultor de CEDEM.

“Dueñez®” es una marca registrada por Carlos A. Dumois.